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lunes, 12 de septiembre de 2011

Jeanne Hébuterne


Hija de Achille Casimir Hébuterne, contable en el centro comercial Le Bon Marché[1] y de Eudoxie Anaïs Tellier, sin profesión, los orígenes de la familia Hébuterne se sumergen en el pequeño pueblo de Varreddes, de donde era originario su abuelo paterno. Singularmente hermosa, Jeanne conoció la comunidad artística de Montparnasse gracias a su hermano André Hébuterne, entonces pintor en ciernes. Trabó relación con algunos de los famélicos artistas del barrio, y posó para Tsuguharu Foujita.[2] Dotada de cierto talento para el dibujo, accede a la Académie Colarossi con el propósito de iniciar una carrera artística. Fue allí donde en marzo de 1917 conoció a Amedeo Modigliani a través de una amiga común, la escultora Chana Orloff (1888-1968) quien acudía a la Academia, como muchos otros artistas profesionales, para aprovechar la presencia de modelos en vivo. Pronto surgió el romance entre la estudiante y el carismático artista. Más adelante, ella se mudó a vivir con él, pese a la oposición de su familia, estrictamente católica.[3]

Hébuterne by Modigliani
Por aquel entonces, el padre de Jeanne trabajaba como cajero en una mercería. Era un hombre cultivado, apasionado de la literatura del siglo XVII, convertido al catolicismo, de costumbres austeras, por lo que no vio con buen ojo su relación con el pintor judío al que consideraba un depravado. A pesar de la opinión de su padre, Jeanne se instaló con Modigliani en la rue de la Grande-Chaumière, en Montparnasse (París), en el taller que habían alquilado al agente de Modigliani, el poeta polaco Léopold Zborowski






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